El lenguaje literario

1.- INTRODUCCIÓN
  • Concepto
    Es el que se usa en escritos cuya intención es más estética que comunicativa, que están hechos con un mayor cuidado y elaboración para llamar la atención sobre sí mismos.

  • Elementos de la comunicación
    • Emisor: Autor que escribe sin finalidad práctica inmediata. Su creación se destina a provocar un placer de naturaleza estética y, por lo tanto, desinteresada. Basa su producción en las fuentes (su propia experiencia, la observación de la realidad y la propia literatura), aunque suele aspirar a la originalidad.

    • Mensaje: Es el elemento específico del lenguaje literario.
      • No tiene significado unívoco: la connotación
      • Pretende llamar la atención sobre sí mismo
      • Es inalterable
      • Sus estructuras (géneros y subgéneros) varían con los años
      • No cuenta con una situación física para su desciframiento

    • Código: Se usa la lengua común pero sometida a estilizaciones y manipulaciones

    • Canal: Siempre escrito (salvo en la tradición oral).

    • Receptor: Universal y desconocido. De él parte la iniciativa de la comunicación.
      Es un re-creador del mensaje. El autor no espera su respuesta sino su acogida y su reconocimiento.

    • Contexto: Es unilateral, es decir, se establece entre el lector y la obra.


  • Función dominante

    La POÉTICA. El autor emplea el código para atraer la atención sobre la forma del mensaje.

2.- CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DEL LENGUAJE LITERARIO
  1. Voluntad de forma: Es el deseo del autor de trabajar el idioma con una intención artística que permita diferenciar las obras literarias de las que no lo son. Este trabajo es el que configura el ESTILO del autor que se presenta como un desvío de la lengua común.

  2. El extrañamiento: los artificios extrañadores (figuras literarias). Por el extrañamiento se sitúa la palabra como foco de interés, de manera que su significado referencial queda en un segundo plano y domina así la función poética sobre la representativa.
    Estos artificios extrañadores o figuras desautomatizan el lenguaje y permiten una percepción distinda de la realidad.

    Afectan a los tres planos o niveles de la lengua.

    PLANO FÓNICO

    Hay que estar atentos a la sonoridad de las palabras y las frases. Para ello, conviene recordar algunos recursos fónicos:

    • Efectos basados en el timbre (o cualidad) de los fonemas: aliteración, onomatopeyas, etc.

    • Efectos derivados de la entonación: interrogaciones y sus matices expresivos, las interrogaciones retóricas,
      exclamaciones, combinaciones de varios tipos de entonación.

    • Efectos derivados de la intensidad acentual: si se usa para destacar ciertas palabras o ciertos sonidos.

    • La métrica, si el texto está en verso: medida de los versos, rima, ritmo, pausas, encabalgamientos, colocación de
      determinadas palabras en el verso, etc.

    Conviene recordar que muchos textos no presentarán ningún rasgo sobresaliente en este plano fónico.
    No hay que inventarlos si no se encuentra nada. Lo mejor es pasar al siguiente punto.

    PLANO MORFOSINTÁCTICO

    Algunos puntos que se deben tener en cuenta:

    • Estilo nominal y estilo verbal (según dominen en el texto nombres o verbos).

    • En el sintagma nominal:
      • Naturaleza de los nombres (concretos, abstractos,...)
      • Valores especiales del artículo (o de su omisión) y de otros determinantes.
      • El diminutivo y otros afijos apreciativos.
      • La adjetivación: abundancia o ausencia, colocación. Los epítetos.
      • Usos enfáticos y expresivos de los pronombres.

    • En el sintagma verbal:
      • Uso de las formas verbales.

    • Cambios de función: sustantivaciones, adjetivaciones.

    • La oración:
      • El orden de las palabras: hipérbaton, quiasmo.
      • Las oraciones nominales y sus valores descriptivos.
      • Coordinación y subordinación.
      • Estilo directo, indirecto, indirecto libre.

    • Construcciones de especial interés
      • Emparejamientos, enumeraciones, gradaciones.
      • Asíndeton, polisíndeton.
      • Paralelismos.

    PLANO LÉXICO-SEMÁNTICO

    Se trata en este plano de analizar el significado y el sentido que las palabras presentan en un texto literario.

    Podemos fijarnos en:
    • Tipo de léxico empleado (léxico concreto y abstracto, cultismos, expresiones coloquiales,...)

    • Valores afectivos de las palabras (ironía, uso de diminutivos, connotaciones,...

    • Figuras retóricas referidas al significado, principalmente, los tropos, que consisten en usar una palabra en un sentido distindo del habitual. Así tenemos:
      • La hipérbole o exageración.
      • El eufemismo (suavizar con una palabra el contenido de otra más grosera o vulgar).
      • La personificación (y junto a ella, la cosificación y la animación).
      • La sinestesia (unir dos imágenes provenientes de percepciones sensoriales distintas).
      • La metonimia (designar una cosa con el nombre de otra. Por ejemplo: "Me tomé un Rioja").
      • Y, sobre todo, la metáfora (establecer una identidad entre dos términos, empleando una con el significado de otra).
      • El símbolo, que guarda un gran parecido con la metáfora, solo que el nuevo significado de la palabra ya no es algo físico, sino abstracto, espiritual.

    Es evidente que nunca encontraremos en un mismo texto todos estos rasgos. Lo que se untenta al presentarlos aquí es tener un punto de partida para que, en función del texto literario que tengamos que analizar, podamos rastrear sus características y veamos de manera clara cómo se muestra en él la función poética del lenguaje por la cual el autor ha escogido conscientemente unos elementos y no otros.

  3. Formas de elocución

    • LA DESCRIPCIÓN LITERARIA, consistente en contar las características de un personaje, un objeto, un proceso... cualquier cosa, ya sea física o espiritual, real o fantástica.

      Rasgos:
      • Fuerte subjetividad

      • Abundancia de sustantivos y adjetivos: interesan más las cosas y sus propiedades que las acciones que realizan (expresadas por los verbos). También debe valorarse su colocación. Los adjetivos más usados son los explicativos o epítetos.

      • Formas verbales: Predominio del aspecto imperfecto de los verbos sobre el perfecto. Se usa el presente y, sobre todo, el pretérito imperfecto para inmovilizar el tiempo mientras se hace la descripción. Es el tiempo detenido.

      • Estructuras sintácticas: Empleo de la coordinación que dota al texto de dinamismo, y de la yuxtaposición. Esta última consigue que el texto dé sensación de simultaneidad (descripción impresionista).

      • Figuras literarias: Son fundamentales la metáfora, la comparación y la personificación.


    • LA NARRACIÓN: Narrar es contar sucesos reales o imaginarios.

      Elementos:
      • Narrador: El que cuenta, que no tiene que coincidir con el autor necesariamente. Importancia del punto de vista.

      • Argumento: Lo que se cuenta. Su organización la elige el autor.

      • Personajes: Seres a los que les ocurren los hechos.

      • Tiempo y espacio.

      Recursos lingüísticos:
      • Empleo de las personas del verbo en función del narrador: 3ª persona, narrador omnisciente; 1ª persona, relato autobiográfico o testigo de la acción; 2ª persona, tú autorreflexivo.

      • Formas verbales: Hay que destacar el uso del pretérito indefinido o
        pretérito perfecto simple. Indica el tiempo en transcurso, además de expresar la acción. Se usa también el presente histórico para acercar los hechos al receptor.

      • Estructuras sintácticas: Uso predominante de las oraciones predicativas frente a las atributivas, que se usan más en la descripción.

        El empleo de oraciones complejas, con mucha subordinación, le da al texto un ritmo más lento, mientras que una sintáxis de oraciones simples (y abundancia, por lo tanto de nombres y verbos) crea un ritmo más dinámico.


    • EL DIÁLOGO
      Es muy frecuente que alterne con la narración y la descripción en las novelas.

      Recursos lingüísticos:
      • Rasgos de nivel de uso empleado: culto, coloquial, vulgar.

      • Estilo directo o indirecto. Alusión al estilo indirecto libre,
        que aparece fundamentalmente en la narración.

      • Uso de los pronombres (tú/yo). Alternancia en la función de hablante y oyente.

      • Uso de apelativos: vocativos, interjecciones que atraen la atención del oyente
        (función apelativa del lenguaje).

      • Variedad en la entonación: oraciones interrogativas, exclamativas, imperativas (presencia emotiva del emisor: función expresiva del lenguaje).

      • Sintaxis de periodos breves, sobre todo en el nivel coloquial, lo que favorece la réplica del interlocutor.